Luminoso anunciando el concierto de Iron Maiden

Concierto de Iron Maiden en Madrid julio 2018

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El pasado sábado 14 de julio estuvimos en el concierto de Iron Maiden, en el Wanda Metropolitano, en Madrid.

 

Es otro de los grupos míticos de los que no soy realmente fan, pero me gustan, y me lo paso muy bien en sus conciertos. Así que cuando mi pareja me pregunta si me apetece ir, digo que sí sin dudarlo. A él le encantan, tiene todos sus discos, así en fila formando a Eddie:

 

Cd's de Iron Maiden formando a Eddie
¡Eddie en CD!

 

Una de cal… 

 

El concierto fue, valga la redundancia, un conciertazo. La puesta en escena, donde no faltaron ni fuegos artificiales, ni lanzallamas controlados por Bruce Dickinson, ni un avión de combate, ni un Eddie enoooorme, fue espectacular. Cada vez se superan más a sí mismos.

 

Respecto a los temas, no hubo sorpresas. El playlist fue el que ya todos teníamos (cosas del «internés»), y en el que no faltaron «The Tropper», «The wicker man», «Fear of the dark», «The number of the beast», «Run to the hills»… Jejeje, en «The Tropper», Eddie y Dickinson se pusieron a pelear espada en mano:

 

 

Y es que resulta que Dickinson, no es sólo piloto de aviones, sino que también practica la esgrima y compitió a nivel internacional. Cuentan por ahí (no tengo claro si es real o mito, depende de la fuente), que le invitaron a participar en Barcelona ’92 con el equipo inglés, pero que lo rechazó porque empezaba gira con Iron Maiden. Lo que sí demuestra en el escenario es que, a pesar de sus casi 60 años (los cumple el próximo 7 de agosto), está en plena forma.

 

Al final del concierto, la gente empezó a salir, pero nosotros esperamos a la confirmación final: al igual que siempre suena «Doctor doctor» de UFO al comienzo de sus conciertos, siempre terminan con «Always look at the bright side of life»:

 

 

Ahí sí, en cuanto suenan los primeros acordes, sabemos que el espectáculo ha finalizado, bueno, más bien pausado hasta la próxima ocasión.

 

Y otra de arena 

 

Pero no todo fue tan bonito y maravilloso como hubiésemos querido todos. Aunque no tuvo que ver con el concierto en sí.

 

El problema fue el recinto. Hace un par de años, el concierto fue en el antiguo Palacio de los Deportes, y me encantó. Este año ha sido en el Wanda Metropolitano, recién inaugurado para conciertos. Iron Maiden han sido los segundos, pero los primeros en cuestión de potencia guitarrera.

 

Y ése ha sido el problema, demasiada potencia para tan poco sitio. El estadio es grande, pero tiene mucho eco. Sí, al principio la voz no se oía nada. De hecho, en el «speech» que echó Dickinson entre canciones, al principio, se notaba muchísimo eco. No se entendía lo que decía. Y claro, aunque los técnicos de sonido se lo curraron y mejoraron un montón, lo que hay es lo que hay. El eco no se va a ir, porque el estadio está hecho para fútbol y no para música. En eso, el Calderón sí era bueno. Lo estuvimos hablando, y creemos que puede ser por la forma del estadio, paredes más o menos verticales que provocan más o menos eco.

 

En fin, si sólo fuera eso, tampoco sería tan malo. Pero es que además, los servicios del estadio son muy malos. Colas inmensas para coger algo de comer y de beber, y encima había cosas que ya no tenían antes de empezar el concierto de Iron Maiden. Debe ser que con los teloneros se agotaron las existencias. Hay muy pocos puestos, y eso que no lo comparamos con el Wizink, que en cada esquina tienes algo para comer. Los baños, hay bastantes y la cola iba rápida, pero no estaban limpios. Teniendo en cuenta el volumen de gente que se esperaba, tienes que tener a mucho personal limpiando y poniendo papel, cuidando un poco la imagen del sitio.

 

A lo mejor en el fútbol no se llena tanto, o se escalonan para ir a comprar cosas o al baño, pero para los conciertos todavía les queda mucho por aprender. Esperemos que a futuro lo mejoren.

 

Conclusión

 

A pesar de todo, salí entusiasmada. Si tenéis ocasión de verlos en directo alguna vez, id, que merece la pena. Destacar también la variedad de gente que va a ver a Iron Maiden: niños con sus padres, parejas de todas las edades, grupos de amigos…

 

Me quedo con ganas de repetir. Eso sí, en un sitio de mejor acústica.

 

¿Y vosotros estuvisteis? ¿Qué os pareció? Ya sabes, puedes contárnoslo en los comentarios 🙂 .

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